Aumenta el nivel de alerta, mejora la memoria a corto plazo y permite un mejor uso de la corteza cerebral prefrontal.

Una revisión científica realizada por la profesora Ana Adan, Profesora Titular del departamento de Psiquiatría y Psicobiología Clínica de la Universidad de Barcelona concluye que el uso responsable y moderado de cafeína es una estrategia segura y eficaz para mejorar el rendimiento cognitivo, mejorando nuestra capacidad de alerta, atención y concentración.

La cafeina aumenta la capacidad de aprendizaje ya que libera dopamina y norepinefrina.

Los efectos de la cafeína sobre la actividad cerebral implican un aumento de la capacidad de atención selectiva y refuerzan la habilidad para identificar rápidamente la información relevante para la tarea que se está realizando. Por este motivo, numerosos estudios científicos han comprobado que la cafeína mejora significativamente la capacidad de procesamiento de la información.

Aunque parezca una sugerencia un poco loca, puede ser una estrategia eficaz para consolidar su memoria, hacer real y duradero su aprendizaje.

El café reduce el riesgo de la diabetes tipo dos, que esta asociado con la enfermedad del higado (fibrosis y cirrosis del hígado).

Además  previene la formación de cálculos biliares.

El café puede ayudar a prevenir enfermedades neurodegenerativas, como el alzheimer  y parkinson.

Es sabido que la cafeína, es un fuerte medio estimulante, que libra de la somnolencia y el cansancio. Investigaciones pasadas hablaban ya que tres tazas de café por día bajan el riesgo de desarrollo de la enfermedad de Alzheimer, gracias a la activación de una reacción en cadena en el cerebro, que protege de los daños producidos por la enfermedad.

El consumo moderado de entre cinco y seis tazas de café al día puede tener importantes efectos beneficiosos para la salud en diversos tipos de enfermedades, aparte de antidepresivo, antioxidante, antiinflamatorio y anticancerígeno, entre otros.